(verdad y mentira)
Era mentira todo, todo era mentira:
la indiferencia, la distancia y el amor,
lo que buscabas y de lo que huías;
las velas desplegadas de tu corazón
eran telones de un teatro impredecible,
eran fachada de un adentro que no ví,
no porque fuera incomprensible,
sino porque creí...
Era verdad que nada pasa y nadie cambia,
era mentira, al mismo tiempo, esa verdad;
más bien ambiguos y contradictorios
especulamos con la realidad
como si un gran espejo allá adelante
no nos mostrara un futuro que es igual
a lo que hemos vencido en el pasado,
a lo que viene y...
Nada ha cambiado,
todo es distinto,
cómo me harás creer que nada es lo mismo.
Yendo y viniendo
me ha parecido
que lo contradictorio es lo cierto.
Que lo contradictorio es lo cierto.
(el texto es una canción nueva, la foto es un fragmento de un grabado de Escher)Lo penal

Hace mucho tiempo que me pregunto para qué metemos a la gente a la cárcel, por qué sacamos partes, ponemos multas, arraigos, reclusiones nocturnas, firmas mensuales.
Con la fórmula de indulto que la conferencia episcopal chilena ha propuesto al presidente Piñera, me ha surgido de nuevo esta pregunta, que finalmente es la pregunta por el objetivo de "lo penal". También surgen ideas encontradas respecto de lo que entendemos por perdón y sus alcances, y la posibilidad de indultar a alguien de su pena como consecuencia del perdón.
Se me ocurren 4 posibilidades frente al objetivo de lo penal:
1. Reparación del daño: Se pena al que delinque tanto cuanto daño ha hecho, con el objeto de que lo repare. En el caso de que su daño sea irreversible (por ejemplo en el caso de un homicidio), se le pena pues de un modo que resulte "moralmente reparador" para la sociedad en su conjunto. Cuestión sospechosamente parecida a una venganza institucional.
2. Castigo ejemplar: La pena es proporcional a la gravedad del daño, de manera que sea visto como un estímulo negativo para que otros o el mismo sujeto tengan intenciones de repetir el delito.
3. La protección de los ciudadanos: Es decir, se presiona a quien delinque para que cese en la actitud que arriesga la libertad de los otros miembros de la sociedad. Dependiendo de la gravedad, inminencia de reincidir o irreversibilidad, se le priva completamente de libertad por el tiempo en que pareciera ser susceptible de reincidencia. Transcurrido ese tiempo y eventualmente la rehabilitación, se le concede libertad gradual o total.
4. Responsabilización y rehabilitación: La pena en cualquiera de sus formas e incluso la privación de libertad, constituirían aquí un mecanismo eficaz para que el que ha delinquido reciba instrucción social o moral y asumiendo las consecuencias de su falta, internalice la idea de no repetir jamás el acto delictual.
Lo terrible es que ninguna de estas cosas suena bien, unas porque son aberrantes, otras porque son imposibles en la configuración que hoy tiene el sistema. Siempre me ha parecido rara la figura de lo penal como un castigo, como si la sociedad tratara de tomar venganza racional e institucional. También me parece extraña la idea de "protegernos de ellos", pero comprendo que debe existir un sistema de responsabilización social, una consecuencia negativa de cometer un delito grande o pequeño.
Ciertamente no con las cárceles de mierda que hoy tenemos, ni con una justicia sobrepasada que investiga muchísimo menos de lo necesario para establecer los hechos con seguridad, ciertamente no con las escasas posibilidades de rehabilitación y reinserción laboral. Es necesario un sistema en que lo penal tenga la fuerza de responsabilizar con justicia a los que cometen faltas, castigando la falta sin cercenar a las personas mismas.
Cuando uno piensa en el perdón y en las posibilidades de indulto que nuestra iglesia ha planteado a las puertas de celebrar el bicentenario de Chile, el sistema de justicia entero hace crisis. Porque no es posible que en un Estado con sus poderes separados el presidente tenga mayor poder que el máximo tribunal judicial ni siquiera en contadas excepciones; me parece impresentable la figura de un indulto especial, que pareciera reconocer sin pudor las imperfecciones de un sistema de justicia inhumano; me parece atroz que en el caso de un indultado, genuinamente acogido en perdón, la sociedad entera quede con sensación de impunidad y de no responsabilización por un delito grave.
El perdón supone, por la dignidad del perdonado, dos cosas:
1. que sea absoluto y gratuito.
2. que no le impida hacerse responsable de las consecuencias que tuvo su falta.
Si el perdón significa eximir a un condenado de su pena, es un síntoma triste de que nuestra justicia no está a la altura del mejor estándar de humanidad, y que nuestro perdón es autoritario e indigno para quien lo recibe.
Mejor que para este bicentenario trabajemos por una justicia de verdad, no por hitos cosméticos.
“The fountain”, misterios y verdades.
El viernes pasado nos reunimos para hablar de la tensión entre ciencia y fe, luego de ver con un grupo de unas 20 personas la enormísima película "The Fountain" de Darren Aronofsky.
Resumo aquí algunos puntos centrales que surgieron en la conversación:
1. La tensión de la que hablamos cuando apuntamos un tironeo entre ciencia y fe es el que experimento yo mismo, científico y católico, cuando la gente pregunta (como lo han hecho innumerables veces) "¿cómo es posible?", "¿cómo haces para que sean compatibles?", "¿a qué renuncias en cada una?". Y aunque NUNCA he experimentado por mí mismo un espacio en que me sienta tironeado, de algún modo comprendo lo que la gente supone al formular esas preguntas.
2. Aparentemente Ciencia y Fe se arrogan acceso a una verdad mutuamente excluyente, o al menos eso percibe el ciudadano de a pie. Y claro, no es raro hallar místicos a ultranza que ven en la ciencia una disciplina peligrosa que por insistir en poner a prueba las hipótesis que sostienen la fe, termine por destruir, confundir o manipular su estructura de creencias. Por otro lado no escasean escépticos incontestables, dispuestos a negar sistemáticamente todo aquello que no hayan podido poner a prueba. Peor, probablemente nosotros mismos oscilamos entre estados de temerosa fe irracional y accesos de escepticismo reduccionista.
3. Pero he aquí que el que habita estos dos mundos u otras modalidades de acceso a la verdad se pregunta si es posible que surjan desde dos fecundas y legítimas aproximaciones DOS verdades oponibles. Frente a la pregunta por la esencia de la verdad (MH, ¿qué tiene en común aquello que designamos por "verdad", independiente de "lo-que-sea"?) habría que decir que la verdad es en primer lugar "conformidad", en términos de que designamos por "verdadero" aquello donde el enunciado y la-cosa-enunciada coinciden. Por lo tanto, surge como intuición muy clara que si es cierto que existe la verdad sobre determinado enunciado entonces esa verdad es UNA. O lo que es lo mismo, si existen varias aproximaciones plausibles y legítimas a la verdad, esas aproximaciones deberían desembocar básicamente en los mismos enunciados. O infinitamente más fácil, lo que hace a algo "verdad" es fundamentalmente que sea UNA y pueda ser confirmada sin importar el modo de acceso.
4. Y esta reconciliación lógica es de algún modo un alivio. Sitúo aquí mis coordenadas: Si creo que lo que Dios revela al hombre es verdad y al mismo tiempo insisto en buscar la verdad mediante el modo peculiar de la ciencia experimental, entonces debo estar abierto a revisar y refundar hasta los más hondos preceptos y supuestos de ambas aproximaciones. Elegir esta "doble militancia" no solamente produce una tensión que amenaza rajar la verdad misma, por el contrario, es declaración de libertad en el sentido de que sea la verdad la que hable, "dejar a la cosa mostrarse", decía MH.
5. Otra cosa es con guitarra. Aproximarse teóricamente al problema abre rumbos de libertad, pero frente a algunos problemas, en efecto pareciese que ciencia y fe tienen palabras distintas. A propos de la peli que vimos, habría que decir que la vida y la muerte son uno de esos ámbitos: origen de la vida, dignidad de la vida, búsqueda/postergación de la muerte, manipulabilidad de la vida/muerte propia o de otros, ética para conducirla. Ciencia y fe parecen tener palabras distintas frente a estos temas, quizás verdades en desarrollo que por ahora no ven su superposición, verdades a medias donde aún no se nota el perfecto calce que en teoría habrá de darse tarde o temprano. ¿Cómo componer el escenario y situarse?, ¿cómo hallar el límite sin ceder a la tentación de preguntar arbitrariamente unas cosas a la ciencia y otras a la fe?, ¿cómo hacer compatibles los accesos a una realidad que es UNA si aún no visualizo CÓMO ES?
6. Yo le encuentro algo de artificial a la pregunta, porque todo el rato pareciera que por hablar de que la verdad es UNA, fuera evidente que está AFUERA, cuestión que no tenemos en absoluto por segura. Intuyo que resulta simplista asumir que si el acceso a la verdad es PROGRESIVO es necesariamente INCOMPLETO y DESINTEGRADO. Me explico con una metáfora: Como en la luna no hay atmósfera que refleje la luz, cuando no llega el sol no se ve nada, es negro; de manera que cuando amanece, la superficie de la luna comienza a aparecer paulatinamente, y uno no tiene una noción integrada de su apariencia sino hasta que el último rincón ha sido iluminado. En la Tierra en cambio, incluso en la noche hay suficiente luz reflejada en la atmósfera como para que nos hagamos una idea general de la superficie carente de detalles y colores. Al amanecer, comienzan a emerger ante nuestra percepción detalles que complementan y profundizan la visión general que ya tenemos.
7. Nuestro modo de acceso a la verdad y la intuición misma de que existe "la verdad" supone que tenemos una imagen integrada y general: una "pre-comprensión". Una imagen carente de detalles que se profundiza progresivamente, incompleta, sí; pero integrada. Entonces la pregunta no es "cómo situarse frente a la verdad desconocida" sino "cómo integrar en cada elección las capas conocidas de la verdad". Y es en este punto en que mi intuición sistémica ofrece como clave el SENTIDO.
8. El límite de un sistema es el "sentido", y esto es particularmente importante si se tiene en cuenta la actitud de radical libertad para dejar que "la cosa se muestre". La dirección en que la libertad humana se despliega es lo que podríamos llamar una "gradiente de sentido". En la peli de la que hablamos, todos los personajes, místicos y escépticos, van adhiriendo a la noción de que "la muerte es la ruta hacia el asombro", concurriendo a un horizonte de sentido.
9. Libertad y sentido son dos aspectos inseparables de la búsqueda de la verdad. Dichos conceptos emergen en la reflexión solamente si se ha experimentado la tensión de saber que hay más de un acceso a la verdad, que mi posición por radical que sea no me garantiza estar en lo cierto, ni llegar antes, ni dar con lo importante. Lo mejor es que nuestra propia fe lo anuncia: "si viven como les indico conocerán la verdad, y la verdad los hará libres". Que nadie diga que los católicos nos arrogamos exclusividad ni que nuestra moral es totalitaria, al centro está la confianza en la verdad que libera.
Cuanto antes mostremos esta apertura, mejor.
Off topic:
1. También hablamos de la muerte y de la experiencia concreta de lo que llamamos el "cordelito".
2. La iconografía cristológica de la película, su música notable y su reflexión sobre la libertad y la finitud también la podemos dejar para otro día.
fútbolfutbolfutbol: Chile-España y las lecciones.
No hablo nunca de fútbol, veo pocos partidos y no voy a estadio hace años. Pero mi padre era bueno jugando y un sabio de las estadísticas y su historia. Los genes me hacen un fanático en potencia, un entusiasta de deportes que no sigo porque he decidido otras cosas. El entusiasta aflora cada cierto tiempo y ahora que Chile pasó a la segunda ronda de la Copa del Mundo, comento dos puntos:
1. La sabiduría del profesor Bielsa reside en que es capaz de distinguir los elementos de los que depende ganar un partido de fútbol. No se trata solamente del talento de los jugadores. Hoy, por ejemplo, Chile jugó contra España, cuya suma de individualidades supera a Chile lejos. Sin embargo, Bielsa sabe que si Chile no comete errores graves y obliga a España a jugar por debajo de su nivel (quita, presiona, anticipa) puede competir por el protagonismo y hasta ganarle. Lamentablemente, hoy los errores existieron y España estuvo precisa para aprovechar. La lección de Bielsa es todavía más importante con Brasil, que descansa mucho en el talento: jugar tranquilos, concentrados, profesionales; presionar sin pegar, quitar rápido, anticipar coordinadamente. A Brasil también se le puede competir y ganar. Hay lecciones generales también: los grandes cambios no requieren caudillos y genios, requieren planificación estratégica, soñar el rumbo y hacer la pega bien para llegar ahí.
2. Jugar el juego propio es crucial porque siempre los rivales se las arreglarán para desequilibrar. Para nadie es un secreto que la expulsión de Estrada (min. 37) fue determinante para que España mantuviera la pelota después de los goles. La presión de Chile se ordenó el segundo tiempo y fue el jugador de más lo que permitió a España tocar en la línea de defensa para obligar a Chile a abrir espacios al salir a buscarla, España jugó defensivamente y aguantando a Chile. ¿Y cómo llegamos a esa situación?, porque expulsaron a Marco Estrada gracias al brillante acto teatral de Fernando Torres. En efecto, en la imagen de arriba usted podrá constatar sin lugar a dudas que Marco Estrada NO TOCA a Torres. La lección es que hay que jugar concentrado el juego propio y confiar en que para estos piratas todo caerá por su propio peso. Quién sabe, quizás nos encontremos en la final.
Y ahí, cuidaos de la revancha troncazos.
UPDATE:
1. Estrada toca con la rodilla a la Niña Torres en el paso anterior sin siquiera verlo, lo que hace que se tropiece con su propia pierna y ponga en marcha el acto circense de la caída.
2. Perdimos 3-0 contra Brasil en cuartos. España hizo su parte, llegó a la final.
Rita Levi-Montalcini: That old perplexity.

I learned that we can be imperfect and that it is ok. Even it is possible that we have to be imperfect for being neuroscientists, because the brain is dynamic and plastic, and only an imperfect observer can change enough and evolve for understanding dynamic phenomena.
I sometimes feel my own life shaped by the choice for imperfection, by the choice for the incompleteness which is the only attitude that opens ourselves to the expectance of understanding something new, something that does not exist before. No one has been so committed with imperfection as Rita Levi-Montalcini. Her story is the one of a woman who made the choice of facing neuroscience with a dynamic perplexity. That is the important thing in these lines, everything else have been already told in (scientific) literature.
This morning I wrote "NGF" in the cap of an eppendorf tube with my imperfect caligraphy, and I remembered the uncomfortable state that pushes us forward. Now we know that Rita Levi-Montalcini discovered the Nerve Growth Factor when bombs were still falling around, and jewish people were being discriminated or persecuted by Mussolini. Her research project begins at her own bedroom and does not end, even after the Nobel award; because there is nothing that relieves the craving and expectation for understanding. The imperfect observer must research for living, for reach a sort of equilibrium called perplexity.
Her book "In praise of imperfection" starts citing an eloquent poem of William Butler Yeats, called "The choice":
"The intellect of man is forced to choose
perfection of the life, or of the work;
and if it take the second must refuse
a heavenly mansion, raging in the dark.
When all that story's finished, what's the news?
In luck or out, the toil has left its mark:
That old perplexity and empty purse,
or the day's vanity, the night's remorse."
Imperfection is unsafe and does not guarantee any kind of happiness or peace (not for Dr. Rita, not for us). Sometimes even it offers rage in the dark and an empty purse. But imperfection ensures that you will keep that old perplexity.
After writing "NGF" in the cap of the eppendorf tube, I performed an experiment for testing a very smart hypothesis. The phenomenon said "NOT" and showed what it wanted to show. I felt a little more proud with my questions without answer, with my imperfect hypothesis, with my limited tools and my natural perplexity, that old perplexity.
Tomorrow morning we going to begin all over again.
Sin Edición, Música para idiotas #1
Gabriel me escribió hace unos días contándome de su buena idea de hacer un podcast de músicos para músicos. Fanático de los podcast como es, me comentó de la ausencia de programas donde se conversara de lo que a los músicos ñoños nos interesa: el dato raro, la historia, el truquito, los equipos y los métodos. Así que fui su primer invitado en "Sin Edición, música para idiotas", una grata experiencia en el frío de su sala de ensayo en el barrio Bellavista.
Se los dejo para que lo oigan o lo descarguen.
Argumentos y no prejuicios sobre el aborto
PARTE A: argumentos y no prejuicios
1. Demasiadas veces lo que comienza como una conversación casual se va cerrando en un debate álgido y polémico. Dos cosas marcan siempre el debate, independiente de su contenido: el hecho de que soy científico y el hecho de que creo en Dios.
2. Se mira con desconfianza lo primero con cierta razón, puesto que buena parte de mi posición comienza en el supuesto de universalidad de la verdad. No porque no desconfíe de la realidad (vaya, sí desconfío), sino porque -inaccesible como es- igual determina una realidad intersubjetiva que tenemos en común. Quiero decir que la esencia de la libertad es que cada uno pondera según una escala propia los datos de la realidad que todos constatamos por igual, no porque sean fijos y únicos, sino porque los constatamos juntos y hablamos de ello, les ponemos nombre y los "fijamos" en el consenso del lenguaje. Lo que hace "verdadero" un relato es que sea verdad para todos.
3. Pero se mira lo segundo (mi cristiandad) con aún mayor desconfianza. Y es cierto que para mí Dios es un dato de la realidad vivida, pero no ando tratando de convencer racionalmente a la gente de mi creencia. Al contrario, cuando discuto incluso algo que se relaciona con mi fe, busco acceder a la misma verdad por medio de la razón, precisamente porque creo en que es verdad y que se puede acceder a ella desde la pura reflexión racional o la investigación, o desde cualquier otro lado. Si lo que indica mi fe es cierto, entonces tendrá que resistir la más aguda disección y ser verdad a todo evento.
4. Sobre todo lo hago porque cuando uno discute, los únicos supuestos sobre los que se puede sostener el debate son aquellos en que haya consenso entre los hablantes. Pido que cuando discuto se juzguen mis argumentos, y no la historia de mi vida ni mis afectos. No podría ser de otro modo. ¿Quiere discutir razones?, juguemos.
(para continuar leyendo presione aquí o el botón "continue reading")
Jueguito bobo: Madsteroids
Tras la reflexión densa, una aplicación flash para "matar el tiempo" (by AGame):
Madsteroids
Acerca del tiempo (y que no existe)
Anoche en una conversa volvió a surgir el tiempo, con más acuerdo que en ningún otro grupo humano. Hace años que llevo conversando con una pila de gente, discutiendo la idea de que el tiempo no existe y todas las implicancias de esa noción. Aquí la explico por primera vez, tratando de ser lo más claro posible. Espero que la mastiquen y la destruyan o adhieran, o corrijan.

A. Supuestos:
1. Existe la "realidad-en-sí", al menos como dimensión en que otras cosas existen como dadas.
2. Percibimos una parte de lo que hay en la realidad-en-sí, una sombra proyectada sobre nuestras capacidades sensoriales y cognitivas. Lo que existe en independencia de nosotros o cualquier observador (es decir la "realidad-en-si") es la fuente desde donde proviene nuestra percepción, el dato primario.
3. Algunas de las cosas que denotamos por reales, son de la "realidad-intersubjetiva" y no de la "realidad-en-sí"; puesto que solamente son válidas como consensos o abstracciones en el lengüaje.
4. Uno podría discutir que haya tal realidad independiente del observador. En ese caso, de todos modos existe la "realidad-en-sí" como una distinción, aunque sea un conjunto vacío.
Estos son supuestos para iniciar la discusión, todavía se pueden discutir ampliamente si es que eso modificase las nociones fundamentales de la siguiente proposición sobre el tiempo.
B. La idea general:
1. El tiempo no existe en la realidad-en-sí. No es algo independiente a lo que se tenga acceso, sino que es algo que surge como una abstracción.
2. Existe una secuencia de eventos o estados correlativos y unidireccionales, puesto que existen fenómenos irreversibles. Sin embargo, la noción de tiempo está sujeta además a la existencia de una duración objetiva de tales fenómenos y tal cosa es imposible de demostrar, puesto que requiere de la referencia a un observador.
3. El tiempo emerge a partir de la experiencia humana del cambio direccionado en acoplamiento al propio cambio, que resulta en una determinada frecuencia de monitoreo del "mundo" subjetivo y una memoria de la secuencia de dichos "mundos" correlativos.
4. Dicho de otro modo, el universo cambia en una dirección, usted también cambia y al hacerlo experimenta/atestigua esa secuencia. Dado que usted recuerda la secuencia, emerge en su experiencia una linearidad, un ritmo, una duración.
C. Debates y argumentos:
1. El mejor argumento a favor de la existencia concreta del tiempo en la "realidad-en-si" es la vieja idea del cambio unidireccional: el universo es continua e irreversiblemente diferente. La versión más sofisticada e incontestable de ese argumento está en la segunda ley de la termodinámica, que describe la irreversibilidad del cambio de entropía. Hay quienes, apoyados en este principio físico, sostienen que el universo se transforma irreversiblemente al ritmo de la entropía.
2. Sin embargo, uno pudiese discutir este viejo argumento con relativa facilidad.
Demos por cierto el principio de la entropía, lo cual nos indica que el universo está en constante cambio irreversible. Luego, el universo se transforma secuencialmente de un estado 1, a un estado 2, luego a uno 3 y así hasta N. Ya hemos dicho que el tiempo no es una cuestión puramente ordinal, sino un concepto asociado a la duración objetiva de un proceso. Llamemos X a la duración de la transición entre el estado 1 y el estado 2, si la hubiere. Instálese pues un observador a atestiguar la transformación, cuestión que será posible dado que el observador igualmente se transforma continua e irreversiblemente en su monitorear la realidad. Llamemos Y al intervalo entre monitoreos (o a la "tasa de refresco" del mecanismo monitor). Obsérvese que si la duración de la transición del estado 1 al estado 2 se duplicara (2x) y lo mismo ocurriera con el intervalo entre monitoreos (2Y), la experiencia temporal del observador sería idéntica. En un caso crítico, cuando X e Y tienden a infinito, tanto la transformación del universo como la maquinaria de monitoreo se han detenido casi totalmente, sin que la experiencia de temporalidad del observador se vea alterada en lo más mínimo. Es decir, la duración objetiva del fenómeno de transformación es enteramente trivial y por completo inasible. Mejor aún, el único cambio que en efecto altera la experiencia de temporalidad es el cambio que ocurre en la relación entre el cambio externo y el observador. Es decir, la duración y la temporalidad serían un fenómeno estrictamente referencial y que solamente emerge ante un observador.
3. La tradición griega habla del tiempo distinguiendo cronos (Χρόνος) y kairós (καιρός). Mientras "cronos" refiere a tiempo secuencial y cuantitativo, el "kairós" refiere a duración subjetiva, a la idea de momento-entre. El tiempo para nosotros es ambas cosas, y surge con fuerza la idea de que los argumentos generalmente usados permitirían sostener que el "cronos" (la secuencialidad) forma parte de la realidad en si, pero que el "kairós" es en la experiencia vivida, el concepto de tiempo en la subjetividad.
D. Alcances de la idea.
1. El primero que se me ocurre rápido es que no es necesario considerar el tiempo como variable en el modelamiento del comportamiento físico de partículas elementales, ni en la astrofísica. Hay quienes de hecho han señalado que eliminar dicha variable permitiría compatibilizar descripciones de la física cuántica y la astrofísica que hasta ahora han permanecido inconexas.
2. La teología debería ser impactada fuertemente por esta noción. Surge una noción diferente de eternidad marcada por el cese del cambio vital y por lo tanto de la continuación ubicua y permanente de la totalidad de la vida. Se llenan de sentido expresiones como "el fin de los tiempos", se refuerza la idea de que el tiempo de Dios es "kayrós". El momento supremo y total.
3. Cambian ideas historicistas que sostienen una imagen del hombre lineal, empujado hacia adelante. Se debilitan nociones teleológicas, donde lo importante parece estar en la meta, en la muerte, en el fin, en el más allá. Cobra fuerza el ahora no por su valor hedonista, sino como un espacio que habrá de durar siempre sin extinguirse. Como recientemente ha instalado en su música Drexler: "amar la trama más que el desenlace".
¿O no?, ¿o estoy equivocado en todo esto?, ¿o hay buenos argumentos que se me pasan y no he visto? Podemos seguirlo discutiendo.
Tenemos tiempo.























